Diosas Fest congregó en un mismo escenario una programación artística variada y con un claro propósito de visibilizar la creación femenina
La segunda jornada de Diosas Fest tuvo lugar este sábado en la Plaza de Toros de Uesca y ofreció una programación extensa y diversa que puso en el centro las creaciones artísticas firmadas por mujeres. La convocatoria incluyó estrenos de artes escénicas, danza sobre la arena del ruedo, la presencia de voces destacadas del rock estatal y una banda francesa de electro punk, además de actividades complementarias como mercados de creadoras y talleres participativos.
La apertura del día correspondió al estreno en la ciudad de Gilgamesh, la nueva propuesta de Zazurca Producciones. La dramaturga Elena Gómez se mostró emocionada tras la función: poder estrenar la obra “en casa” fue “fantástico”. Con una escenografía de Agustín Pardo que parte de un torno de alfarería, Gilgamesh explora la incomprensión humana frente a la mortalidad y articula su discurso alrededor del ciclo de la vida: nacimiento, muerte y transformación, entendidos como partes del círculo natural donde todo nace, se transforma y renace.
A continuación, el circo contemporáneo de Noche Dieguez presentó Ritual Escénico. Lo que todos crean, una pieza en proceso que propone un personaje entregado a los procesos creativos, excesivamente impulsivo en su afán por crear y, al mismo tiempo, frágil en su torpeza y vulnerabilidad. Tanto Gómez como Dieguez coincidieron en señalar la necesidad de abrir más espacios para la programación de mujeres creadoras. La dramaturga advirtió que sigue habiendo muchas dificultades para que las historias contadas por mujeres dispongan de micrófono y escenario; Dieguez añadió que festivales como Diosas Fest permiten reconocer a muchas creadoras invisibilizadas y ofrecen referentes a niñas y niños, sembrando así semillas que acabarán dando frutos.
La mañana incluyó además una cata de vinos a la hora del vermú organizada por Bodegas Alodia, en la que el público pudo degustar sendas referencias de la gama Variedades Ancestrales, y el Mercado de Creadoras, que reunió seis proyectos dedicados a cerámica, joyería, ilustración, bisutería y complementos. Artesanas participantes destacaron la importancia de estos espacios para dar visibilidad a un sector artesanal mayoritariamente femenino y para conformar redes de apoyo entre creadoras. Entre las expositoras figuraron proyectos de cerámica y autores de piezas en plata y piedras naturales, así como artesanas que trabajan con arcilla polimérica, resina con flores preservadas y técnicas textiles recuperadas de tradiciones regionales, adaptadas a piezas contemporáneas.
Por la tarde se desarrollaron actividades participativas y escénicas: el taller de cerámica “Montaña Mujer de Fango Estelar”, impulsado por la oscense Pilar África García Moyano, completó sus plazas y permitió a las personas participantes crear figuras cerámicas inspiradas en mujeres de referencia; las piezas serán horneadas y devueltas a sus autoras. A primera hora de la tarde, sobre la arena del ruedo, la propuesta de danza Nahas, de la compañía francesa Full Time Company dirigida por el coreógrafo Fabian Thomé e interpretada por Itzel Vela y Marina Alonso, mostró la interdependencia y la conexión entre mujeres, y el baile sobre la arena añadió un potente componente visual y un desafío físico para las intérpretes.
La sesión de tarde-noche se abrió con tres monólogos a cargo de Yolanda Blanco, Minerva Arbués e Irene Alquézar que reivindicaron de modo especial a las mujeres de más de cuarenta años, abordando vivencias vinculadas a la perimenopausia, la sexualidad, las presiones de una sociedad machista y la aceptación del cuerpo, así como el reconocimiento del valor de la experiencia acumulada con la edad. Yolanda Blanco ejerció además como maestra de ceremonias de la posterior tanda musical.
La programación musical incluyó la actuación de DJ Luna Roja, cuya sesión se inspiró en las diosas prerromanas de la península Ibérica, seguida del debut en Uesca de la aragonesa Erin Memento. La cantante interpretó varios de sus temas más reconocibles, incluyendo una pieza que no suele ofrecer en directo y que preparó expresamente para el festival. Erin anunció que esta fue su primera actuación en la ciudad y que espera regresar para presentar su próximo disco, actualmente en proceso de grabación.
El trío francés La Poison llenó el escenario con una estética retrofuturista y un punk eléctrico. Su vocalista, Moon, se dirigió al público en español con una propuesta performativa que apeló a recuperar la condición humana frente a una distopía imaginada. El grupo interpretó temas que conectaron con el público y provocaron una fuerte reacción en la plaza. Cerró la parte principal de la noche la banda de Ruth Lorenzo, que presentó el álbum Black Sheep y reivindicó el gusto por ser “oveja negra” desde una propuesta de rock con una voz potente y una banda compuesta por músicos que la acompañan en esta etapa. Además de los temas del disco, el grupo adelantó una canción que formará parte de su nuevo trabajo, titulada Animal Instinct.
La jornada concluyó con una sesión de cierre a cargo de la DJ Barbara Gartland, que mezcló electrónica, afrobeat, funk, jazz, ritmos latinos y otras músicas globales en una sesión que se prolongó hasta la madrugada. Los organizadores anunciaron que el festival continuará en su siguiente fin de semana en L’Abbaye de l’Escaladieu, con una programación multidisciplinar que combinará música, artes escénicas, talleres participativos, mercado artesano y espacios de encuentro cultural. El programa en este enclave patrimonial francés incluirá propuestas de danza, teatro y creación musical contemporánea, junto con actividades de serigrafía, fotografía, cerámica y sesiones de DJ con vinilos, reforzando el intercambio artístico entre Aragón y los Altos Pirineos y culminando con espectáculos escénicos y musicales, actividades culturales y visitas guiadas.





